lunes, 6 de abril de 2015

Paseos curiosos por Barcelona (25ª parte)

Continuando nuestro recorrido por la Barceloneta, regresamos hasta la iglesia de Sant Miquel situada en el 39 de la calle del mismo nombre.



El 8 de mayo de 1753 se inició la construcción del Templo de Sant Miquel del Port. Los responsables de la construcción fueron los maestros de obras: Damià Ribas y Francisco Paredes. La iglesia se inaugura en 1755 con detalles como las tres esculturas que engalanaban la fachada, al centro Sant Miquel y a los lados Sant Elm y Santa Maria de Cervelló, del artista Pere Costa. Bajo una pequeña cornisa recorriendo la fachada encontramos un friso de metopas: estos elementos son una réplica de algunas de las 74 inscripciones que decoran el interior y se refieren al poder y la protección que ofrece el patrón a la que está dedicada. Cada elemento contiene un emblema y un lema en latín que lo acompaña.

¿Qué significado tiene el elefante que lucha con el dragón?


El elefante representa la fuerza aplacando el mal simbolizado por el dragón. El lema en latín significa: quebrar.
En 1863 el templo fue reformado por Elies Rogent que optó por tres naves separadas por pilares y columnas.
Durante la Guerra Civil se quemó y perdió todos los elementos decorativos del barroco. Y hablando de la guerra:

¿Quién fue Miquel Pedrola?

Sant Miquel, 45

La pintada es un homenaje a Miquel Pedrola pero no fue la única calle que durante la Guerra Civil se cambió de nombre. Entre enero y septiembre de 1937 se produjo una avalancha de peticiones de cambios de nombre tanto de calles como de poblaciones. En la Barceloneta la calle Sant Elm se llamó Amadeu Colldeforns, Almirall Aixada era Cabré Planas, Marques de la Mina fue Capità Arrando, Rector Bruguera pasó a llamarse Guàrdies Salvat i Manzano, Sòria se denominó Anarquistes y Sant Carles tomó el nombre de Columna Durruti-Farràs.

¿Y esta otra inscripción?


Aunque la Barceloneta no estaba rodeada por una muralla, en la nueva urbanización sí que habían baluartes, baterías de defensa y dos casernas que limitaban el paso. Todos los equipamientos militares fueron eliminados, pero aún podemos ver restos de la inscripción trazados en piedra en la esquina de Baluarte con Ginebra.
La calle toma el nombre del baluarte que la cerraba, siendo éste el último testimonio de la vinculación de la Barceloneta con la vida militar y la Ciudadela.

¿Qué simbolizan la rana y el dragón?


En la calle Pizarro, 6 podemos ver en cada balcón un conjunto escultórico formado por una rana y un pequeño dragón. En el antiguo Egipto, la rana era un símbolo de vida y un emblema de la diosa Heqet, la benéfica patrona del crecimiento. Las plagas tuvieron el propósito de desacreditar a estos dioses y demostrar el poder del Dios de los hebreos. Así, en la cultura cristiana, la rana representaría el pecado capital de la lujuria. Por su parte el dragón representaba un papel de guardián, o como poderoso enemigo, así como un emblema de la creciente catalanidad.




¿Que representan estos seres mitológicos?


Casa de les Sirenes. Balboa, 16

En la calle Balboa encontramos un edificio de 1915 propiedad de la familia Magret que está coronado por cinco sirenas. Las sirenas han sido representadas con cabeza de mujer y cuerpo de ave; se trataba de las sirenas-pájaro que atraían con su canto a los marineros. Pero también podían tener cuerpo de mujer y a partir de la cintura se metamorfoseaba en pez. Las que aquí vemos contienen ambas visiones: cabeza y alas de pájaro, cuerpo de mujer y cola de pez.

¿Quien aparece en las ménsulas?

Casa de los Atlantes. Atlántida, 17

Bajo muchos balcones encontramos las tradicionales ménsulas decoradas con motivos florales. Es una notable excepción la de la casa de los atlantes. En la calle Atlantida encontramos este edificio de 1867 que bajo los balcones de piedra natural esconde unas figuras de terracota única representación de esta tipología en el barrio.

¿A dónde conducía esta puerta?



De la antigua Maquinista Terrestre y Marítima solo queda el arco de entrada. Ahora solo es un arco de medio punto que incorpora en relieve el nombre y el escudo de la empresa. Dedicada a la construcción de todo tipo de maquinaria pesada, sus primeros talleres se construyeron en la Barceloneta en 1861.

¿Dónde podemos encontrar estas hueveras?


Entre 2005 y 2007 se procede a la reforma del mercado de la Barceloneta. Josep Miàs i Gifre opta por colocar en la fachada de las calles Baluard y Maquinista un encofrado realizado con envases de cartón para huevos como recordatorio de lo que alberga, entre otros productos, el interior del mercado.

Pero si por algo se caracteriza la Barceloneta es por su relación con el mar.

¿Qué significa la bandera azul con el punto blanco?

Casa de la Bandera. Sal, 15

En el alfabeto náutico una bandera azul con un punto blanco significa el número 2. Este edificio, conocido como casa de la Bandera, fue en el pasado motivo de polémica. En 1872 se pidió permiso para añadir 2 pisos más y unas golfas. Pero las golfas se convirtieron en otra planta más. Finalmente se enderrocó el piso de más y se le añadió el coronamiento que incluía la bandera.

¿Quién amedrantaba a los niños de la Barceloneta?



Entre finales del XIX y principios del XX no había nadie que causara mayor pavor entre los niños como el Negro de la Riba. Sin embargo, ni tan solo era un negro, si no la representación de un indio iroqués procedente del mascarón de proa de un bergantín que se quemó en el puerto a mediados del siglo XIX y cuyos restos fueron desguazados. El mascarón acaba en la puerta de un almacén de efectos náuticos del muelle de la Riba donde adquiere fama hasta que tras muchos avatares acaba en el Museo Marítimo. Lo que vemos en la calle Andrea Doria es por tanto una reproducción del "negro" de la Riba.

¿Cual es el siguiente número de la serie?


Esta creación del italiano Mario Merz situada en el Port Vell, está formada por 21 números en neón rojo que se iluminan al caer la noche. Se trata de la serie de Fibonacci, una sucesión de números tales que cada uno de ellos se obtiene sumando los dos anteriores. Partiendo de 1+1=2, seguimos con 1+2=3, 2+3=5, 3+5=8, 5+8=13 y así sucesivamente. Por tanto, a la vista de los dos últimos términos de la serie, el siguiente debería ser 34+55=89. Pero cual es la sorpresa que al comprobar el resultado leemos 68 en lugar de 89.


Originalmente fue correctamente colocado, pero quizás en alguna reforma la simetría del número confundió a los operarios que acabaron por ponerlo al revés. Esperemos que si vuelven a intervenir en la escultura, alguien les explique la sencilla regla de formación de la serie.
Insistiré más con la serie de Fibonacci y sus propiedades casi mágicas en una futura entrada. Por el momento nos despedimos de la Barceloneta, pero antes de ello os recomiendo una visita al blog de Jordi Casadevall: Instants Barna, donde podréis ver más fotos del barrio.

5 comentarios:

  1. Hay que repetir la experiencia :-) saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Acabo de crear la otra publicación referente a la Barceloneta, más concretamente sobre la obra de Juan Muñoz en la playa de la Barceloneta.

      Parece que no, pero la Barceloneta, da para mucho :)

      saludos!

      Eliminar
  2. Hace poco hice una ruta por la Barceloneta y es increible la cantidad de detalles curiosos que se pueden descubrir paseando por sus calles y plazas.
    Me ha gustado mucho cómo has explicado este paseo. Muy interesante.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Maite. En ocasiones no descubres la auténtica magia de un lugar hasta que no te sumerges en él.
      Besos

      Eliminar